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Paseo de la Castellana, 161, 2ª Planta - 28046 Madrid

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Tras la aprobación de la Ley de Creación y Crecimiento de Empresas, también conocida como Ley «Crea y Crece», el pasado 15 de septiembre de 2022, se ha establecido que la factura electrónica sea el único sistema que se emplee en las relaciones comerciales entre empresas y autónomos desde el momento en el que la norma entre en vigor.

Esta es una iniciativa que forma parte del Pla de Recuperación y Resiliencia con el objetivo de promover la digitalización en las empresas y combatir la morosidad en las operaciones comerciales con tal de impulsar el crecimiento empresarial en España.

 

¿Cuándo hay que implementar la factura electrónica?

Por norma general, se establece un período de 6 meses desde la publicación de la ley para que se determinen las necesidades técnicas y la información que debe incluir la factura electrónica.

Los aspectos relacionados con el pago, como el registro de fechas y los períodos medios de pago, los requisitos que haya que cumplir en relación a los prestadores de soluciones tecnológicas, cuestiones de seguridad, control o estandarización de dispositivos y sistemas informáticos, serán los principales ejes sobre los que se desarrollarán las especificaciones técnicas del proyecto.

Cuando estén publicadas estas especificaciones, las empresas dispondrán de distintos plazos para implementar la firma electrónica, dependiendo de su volumen de facturación:

  • Para aquellas empresas que tengan una facturación anual de más de 8 millones de euros, el plazo de implementación es de 1 año una vez publicada en el BOE la Ley «Crea y Crece».
  • Para aquellas empresas, cuya facturación anual sea inferior a los 8 millones de euros, el plazo de implementación es de 2 años tras la publicación de la Ley en el BOE.

*Estas fechas pueden sufrir cambios tras la publicación oficial de la Ley en el BOE.

 

Obligaciones de las empresas y los autónomos

A falta de la publicación oficial de la normativa para la regulación del nuevo sistema de facturación electrónica, todas las empresas y autónomos tienen que:

  • Enviar y recibir facturas electrónicas con otras empresas y autónomos.
  • Facilitar el acceso, la visualización, la descarga y la impresión de las facturas electrónicas.
  • Mantener el acceso de las facturas electrónicas durante 4 años, aun cuando los destinatarios hayan dejado de ser clientes de la empresa.

 

La factura electrónica como medida de control fiscal

Todas las empresas están obligadas a facturar electrónicamente a otras empresas o autónomos por la prestación de los servicios ofrecidos con la aprobación de la Ley «Crea y Crece», Esto es algo que ya pasa en el ámbito público con el envío de las facturas electrónicas a la administración pública por parte de los proveedores desde 2015.

Este modelo pasa ahora al ámbito privado, haciendo que las empresas tengan que adaptar sus sistemas a los requerimientos técnicos que establezca la ley para poder emitir y recibir correctamente las facturas en el formato electrónico solicitado. El principal objetivo de esta ley es que, gracias a la factura electrónica, se mejor el control de la facturación de las empresas españolas y reducir con ello la evasión fiscal, al mismo tiempo que ayuda a incrementar su productividad y a digitalizar las relaciones comerciales.

 

Beneficios de la factura electrónica

La utilización de la factura electrónica proporciona una serie de grandes ventajas en el día a día de las empresas:

  • Digitalizar y optimizar las relaciones empresariales
  • Reducir tiempos y costes
  • Aumentar la productividad
  • Aumentar la seguridad y la fiabilidad de las transacciones electrónicas
  • Controlar los pagos entre empresas y autónomos
  • Reducir los errores humanos debido a la automatización de procesos

La factura electrónica en España en el ámbito privado

Gracias a esta implantación, España se suma a la generalización de la factura electrónica dentro del ámbito B2B, siguiendo los mismos pasos que otros países europeos como Francia, Italia, Polonia… La adopción de la factura electrónica ofrece una serie de ventajas competitivas para todas las empresas privadas, ya que ven reducido el coste de los recursos que se utilizan para la tramitación y gestión de facturas en papel, habiendo también un mejor tratamiento de la información y de la comunicación entre todos los implicados en el proceso de facturación.